• Acceder
  • No hay productos en el carrito.

La alimentación en las distintas etapas de la vida

Conocer las necesidades nutricionales, la actividad física, los gustos y hábitos de los individuos, constituyen la base para la planificación de una alimentación saludable. Pero otro aspecto importante es el momento biológico por el cual están pasando, ya que las necesidades nutricionales cambian. Si bien un buen plan alimentario, saludable y equilibrado debe ser personalizado hay algunas características generales que pueden describirse según la etapa de la vida en que se encuentre el individuo.

Embarazo y lactancia:

Todos los individuos necesitan comer saludable durante toda la vida; en el caso de las mujeres durante la edad fértil es fundamental para tener hijos sanos. Estas etapas son las de mayor demanda nutricional para una mujer ya que tiene que cubrir las necesidades nutricionales de sí misma, del feto en crecimiento y del niño en sus primeros meses de vida. La alimentación de la madre influye en la salud del niño a corto y largo plazo.

Energía: Según la OMS se deben aportar 300kcal extras diarias, principalmente aportados por lácteos y carnes. La mujer embarazada no debe comer “por dos” como siempre se ha dicho. Estos valores variaran según el peso previo de la embarazada, individualizando cada caso según la actividad física que realiza, adaptando el aporte energético a la ganancia de peso de la madre evitando la cetosis. La distribución de las calorías en la dieta seria: 55% hidratos de carbono, 12-15% de proteínas y 25-35%de lípidos.

Proteínas: estas se necesitan para cubrir las necesidades de crecimiento del bebe, la placenta y los tejidos maternos. En general se aumentan 15g/día el requerimiento habitual establecido para una mujer adulta. Cuando existe un balance energía/proteínas adecuado se consigue mayor peso del niño al nacer y menor riesgo de muerte fetal y neonatal.

Lípidos: se debe cuidar el aporte de grasa y su calidad que deben ser en su mayoría monoinsaturados y poliinsaturados. En los últimos años se ha puesto especial énfasis en el aporte de DHA (ácido graso polinsaturado docosahexaenoico) ya que se comprobó que este es el principal constituyente de los fosfolípidos del tejido neural y también de la retina. Según consenso se recomienda una ingesta de 200mg/día de DHA en las embarazadas para obtener el máximo potencial de desarrollo neurológico del niño.

Hidratos de carbono: el embarazo tiene cierto efecto diabetógeno por lo cual se debe asegurar el mantenimiento de la glucemia materna en valores normales, por medio del consumo de carbohidratos complejos y disminuir el consumo de hidratos de carbono simples.

Hierro: el requerimiento de este mineral se encuentra aumentado durante esta etapa ya que se utiliza para el crecimiento placentario y del feto. La falta de menstruación en este periodo supone un ahorro y la mayor capacidad de absorción intestinal hace que algunas mujeres no necesiten suplementos de hierro. Se recomienda un consumo de entre 30-60mg/día sobre todo en el segundo y tercer trimestre.

Calcio: este mineral es necesario especialmente en el tercer trimestre de gestación. Aunque los cambios hormonales dan lugar a un aumento en la absorción y captación de este mineral se debe aumentar 600mg/día más a los requerimientos normales. El calcio no solo se usa para la formación de huesos en el feto sino que un déficit de este mineral puede producir preclamsia.

También se debe cuidar el aporte de yodo, cinc, magnesio y potasio.

Durante el periodo de lactancia la mujer necesita mayores cantidades de prácticamente todos los nutrientes para la producción de leche, inclusive más que durante el embarazo. Haber tenido una adecuada alimentación en el embarazo colabora como preparación para la lactancia. Este periodo comprende varios meses durante los cuales el lactante se alimenta solo de leche. Esta debe proveer la energía, los nutrientes y el líquido que el bebe necesita.

Energía: durante esta etapa suelen producirse entre 500 y 800ml de leche por día; esto requiere un gasto calórico de 85kcal cada 100ml. Estas calorías provienen de los depósitos de grasa acumulados durante el embarazo y también de la alimentación diaria; para eso se debe aumentar 500kcal extras a la alimentación de la madre.

Proteínas: para sintetizar 1gr de proteína de leche materna se requieren 2gr de proteína disponible en la alimentación. Las necesidades de proteínas para la madre aumentan 25gr/día y al menos el 50% de las proteínas que consume la madre deben ser alto valor biológico.

Calcio: durante este periodo es importante prevenir la desmineralización ósea en la madre. Se debe aumentar 700mg/día de calcio en la alimentación.

Liquido: la leche materna contiene un 85-90% de agua, por lo que la madre debe ingerir un volumen de líquido suficiente para asegurar la producción diaria de leche y mantener el equilibrio hídrico materno: Se recomienda una ingesta de entre 2 y 3 lts. por día.

VER TODO Añadir una nota
Tu
Agregue su comentario

Verificar Certificado