• Acceder
  • No hay productos en el carrito.

Digestión de nutrientes

La digestión comienza en la boca, donde la alfa-amilasa salival interactúa con el almidón. La enzima tiene un pH optimo dentro del intervalo neutral, y cuando el bolo alcanza el ambiente ácido del estómago se detiene la actividad enzimática. El grado de digestión depende del tiempo de masticación y de la naturaleza fisicoquímica del bolo de alimento.

Dentro del estómago, el ácido desnaturaliza las proteínas, un proceso que comprende la degradación de la estructura proteínica no covalente, con desplegamiento de las moléculas para exponer las uniones peptídicas a las enzimas proteolíticas. La pepsina es secretada en el estómago en su forma de proenzima, el pepsinógeno, y después de la activación por el ácido gástrico, comienza la proteólisis de las proteínas ingeridas. La lipasa gástrica es también secretada por el estómago, donde degrada la ligadura I-alfa de los triglicéridos.

El páncreas sintetiza enzimas que proporcionan digestión luminal. La alfa-amilasa pancreática es secretada en su forma activa en la luz, donde degrada las ligaduras glucosídicas alfa 1,4 del almidón para dar lugar a maltosa, maltotriosa y dextrinas. Estos productos junto con los disacáridos sufren digestión adicional como resultado de la interacción con las disacaridasas de la superficie de las microvellosidades y las trisacaridasas. La sacarasa y la lactasa se hallan en concentraciones más altas en duodeno y yeyuno, mientras que la maltasa es más abundante en íleon.

La digestión de las proteínas requiere varias peptidasas, incluyendo tripsina, quimiotripsina, elastasa y carboxipeptidasas A y B. Estas enzimas son producidas por el páncreas y secretadas en forma de proenzimas inactivas, para la activación subsecuente dentro de la luz intestinal. Cada una de estas enzimas es específica para hidrolisis de ligaduras adyacentes a aminoácidos aislados. Los productos peptídicos, resultado de la digestión luminal, son aproximadamente 40% de aminoácidos y 60% de oligopéptidos. Además de la digestión luminal, los péptidos sufren proteólisis en la superficie de las microvellosidades y dentro de las células a través de la interacción con aminopeptidasas y dipeptidasas específicas.

La digestión de los lípidos o grasas es más complicada, en gran parte debido a su naturaleza hidrofóbica de los lípidos de cadena larga. Para proporcionar una forma física que interactúe con las enzimas luminales, los lípidos sufren primero emulsificación como resultado de la actividad de fragmentación en el antro gástrico. Dentro del duodeno, los principales productos lipolíticos pancreáticos, la lipasa, colipasa, se unen a la superficie de las partículas lipídicas emulsificadas, donde hidrolizan ligaduras esteres de los triglicéridos.

Este proceso requiere la acción detergente de ácidos biliares conjugados, que son liberados por el hígado. Los ácidos grasos liberados desde la gotita de lípido son incorporados entonces en micelas, y se pueden desplazar a través del quimo a la superficie mucosa para su absorción.

Los triglicéridos de cadena mediana (TCM) son menos hidrofóbicos que los triglicéridos de cadena larga. Dado que presentan un área de superficie más larga para lipolisis intraluminal, estos triglicéridos son hidrolizados más rápidamente y se absorben de manera más completa. Los ácidos grasos de 6 a 10 carbonos que son liberados tienen mayor solubilidad en agua que sus contrapartes de cadena más larga, de manera tal que la bilis no es necesaria para la solubilización. Además, aproximadamente 30% de los TCM son absorbidos intactos, en forma tal que es menos esencial la actividad de las enzimas pancreáticas.

VER TODO Añadir una nota
Tu
Agregue su comentario

Verificar Certificado